sábado, 10 de diciembre de 2016

JESÚS ÁLVAREZ PEDRAZA [19.726]


Jesús  Álvarez Pedraza

Jesús Álvarez Pedraza, Calimete, Matanzas, Cuba, 1952. Poeta, Narrador y declamador. Ha obtenido múltiples premios nacionales e internacionales por su poesía. Su obra se ha dado a conocer en varias antologías, en Cuba, EE.UU, España, México, Perú, Chile, y otros. Tiene pu-blicados los libros: Yo sé que la piedra sueña y El otro bosque.

Entre sus premios se encuentran: Premio en Poesía del Círculo de Collegno en Italia.
Carta Lírica, Miami Estados Unidos
Premio Poesía del Instituto de Cultura Peruana.



LOS DÍAS. Duodécimas.

Es domingo.Sangra el cielo 
sus pájaros de carbón ;
no es de noche, una canción 
queda encendida en tu pelo.
Ya es tarde, baila en el suelo 
con la muda algarabía 
la arena que se moría. 
Y el pintor de las pestañas 
pone en paredes extrañas
tu rostro que se desboca
como una nube en mi boca
con la voz de las arañas. 


ll

Es lunes, día segundo,
ya te nombran los relojes,
mujer, es tiempo que mojes
la primavera del mundo.
Dejo un lamento iracundo
en la piel de las colmenas.
Florece el sol en tus venas,
y cuando el sol se hunde todo,
en lo oscuro encuentro el modo
de caminar sin mis pasos,
sin que se llenen los vasos
de la tristeza del lodo.


lll

Martes, qué día y que nombre,
algo suena como un trueno,
huele la brisa a veneno;
en el mar se ahoga un hombre.
Ya no quiero que se escombre
tu figura en el espacio, 
y después, casi despacio, 
como quien busca en el fondo,
salvo un recuerdo redondo
que todavía me falta,
como paloma que salta
de la soledad que escondo.


lV

Es miércoles, contra el tiempo 
sin rumbo y sin crucigrama,
hace el amor en mi cama
una mujer a destiempo. 
Hoy vamos a contratiempo 
caminando por la sombra 
sobre el polvo que se asombra 
invisible entre los rastros
cuando todos los hijastros
de mi silencio despiertas 
y las horas pasan muertas
por el mapa de los astros.


V

Llega el jueves,huele a tierra
un pez que cayó en la trampa ;
alguien cruza por la rampa;
un viejo piensa en la guerra.
Suda un grito que se aferra
en la pared del encuentro.
Salto en tu boca. ¿En qué centro
de los años te has hundido?
Soy un niño envejecido 
que desciende hasta las flores
a mojar los resplandores
que quemaron al olvido.


Vl

Hoy es viernes de cerveza,
abre la boca Mayami,
Mayami es como un tsunami 
cayéndose en mi cabeza.
Dicen que la noche reza
una lluvia de acertijos,
que no existen crucifijos
en el tiempo y sus cordeles,
que sobre enormes corceles
van los sueños diminutos
a emborrachar los minutos
que duermen en los pinceles.


Vll

Qué ruido.Sábado al fin,
ya termina la semana;
la noche es una campana 
que está tocando un delfín. 
Afino suave el violín 
que olvidé en el pensamiento. 
Se lanza un angel violento
contra el alma de un tatuaje,
y aquél soñador salvaje
escribe un libro en la lluvia
cuando el silencio diluvia
la cáscara del paisaje.



DESDE EL FONDO DEL ESPEJO

Tu risa se apagó en los celulares,
borracha de canciones de Sabina,
como una soledad que me camina
sin zapatos, ni remos por los mares.

Se gastaron de pronto los hogares,
y en un sueño de polvo y de neblina,
te sembraste, mujer, como una espina
en la noche pintada de collares.

Era el tiempo del ave y la tormenta,
de la carne cansada y cenicienta
que cautiva en el grito de un sol viejo

tu risa congeló en la estrella rota,
pero dime, mujer, ¿en qué gaviota
te me fugas del fondo del espejo?


A UNA MUJER SIN NOMBRE

Abro la ventana que va a los jardines
que apuntan al cielo.
Miro las voces de la distancia,
y una mujer con ojos que fusilan mis venas
se atreve a solfear un silencio.
La mañana le sacude el polvo a la memoria
y no puede adivinar
que soy un barco perdido en las aguas
que ondulan en sus pechos.
El mar no ha descubierto que la amo,
ni este aire que desafina
la pluma con la que escribo
detrás de esta puerta que se abre
para que entre con todos sus olores
y se desnude en el humo de un recuerdo
que invento sin vivirlo,
solo para hacerle el amor en sus labios de lluvia
en este momento único
en que los fantasmas de las paredes
nos dejaron esta soledad
para llenarla con nuestros aromas
cuando bailemos en la cal
y una nube choque contra la ventana
y se rompa en el grito de sus piernas.



JUEGO DE ARAÑA

Una noche solamente
la araña tejió en mi pecho
y las estrellas del techo
se anidaron en mi frente.
Como un barco en la corriente
navegué por tu figura
y fui por tu boca oscura
como buscando en el fondo
de tu paisaje redondo
emborrachar mi locura.


ll

Y fue en una noche loca
que el viento pasó cantando
cuando te estaba besando
como el mar besa a la roca.
Nadaron hasta tu boca
los suspiros de mi nave,
y sólo la araña sabe
que el tiempo dejó la bruma
en nuestro valle de espuma
donde ya no canta el ave.


lll

Y si la araña volviera
a enredarme en su tejido
el amor tendrá el latido
en la magia de la espera.
La soledad tal vez fuera
como un pájaro que pasa
y la sonrisa te abrasa.
Pero el amor con su fuga
ha derretido otra arruga
en el cielo de mi casa.


Del libro Yo sé que la piedra sueña. Edit. CARTA LIRICA. 2004.


MIENTRAS QUE DUERME UNA PALOMA

¿Escuchas amor?
Está cayendo otra vez sobre estas calles
la misma lluvia de siempre
en tus ojos transitados por los crepúsculos.
Ahora está amaneciendo,
no es nada nuevo que amanezca
grita una pared que hace años
durmió sobre los aires,
cuando éramos como esos adolecentes
que bailan encima de los recuerdos.
Sin embargo, para mí,
casi es noche, y truena más en la sangre
que en el cielo mismo que se cae,
que se rompe y te nombra despacio
mientras se apaga una lámpara
que cuelga de un celaje.
í Oh, cielo llorón!
Tanto tiempo mirando la tristeza,
y siempre los cuchillos cortando las miradas.
En este momento, un árbol se sacude el otoño,
quedan huérfanas las hojas,
el viento las recoge en su mano,
las sopla con sus labios de viento,
y las deja libres, hojas de los siglos-
-marchitadas hojas con sus árboles extraviados.
Estoy escribiendo estas palabras
sobre la tristeza mía,
que nadie compra, que nadie quiere como regalo.
Y es ya la hora final, suicídate tristeza,
suicídate ahora
que desafinan los gallos que cantan en la memoria.
í Oh, dios de la humareda!
ya no sé si me conoces.
Yo soy el otro Jesús,
el que resbala en la lluvia cada vez que amanece,
yo soy el otro Jesús,
el que piensa en ella
mientras que duerme una paloma.





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viernes, 9 de diciembre de 2016

FABIÁN VIQUE [19.725]


FABIÁN VIQUE

Nació en Buenos Aires, Argentina, el 24 de junio de 1966.

Publicó una colección de libros de pequeño formato titulada"Minicuentos" (Morón, Provincia de Buenos Aires, 1997), y otro libro de minificciones "Con las palabras contadas" (Madrid 2003).

Textos suyos aparecen en muchas antologías como Concurso "Haroldo Conti" para jóvenes narradores, Otras Puertas, Bs. As., 1994; Flora de Selva Negra, Edit. Dunken, Bs. As., 1998, (minificciones, cuentos y poemas); De mil amores (minificciones), Thule, Barcelona, 2005, Microquijotes, Thule, Barcelona, 2005; y en revistas como Puro Cuento, Buenos Aires, 1992, y Quimera, Barcelona, 2003, entre otras.
Obtuvo distinciones como el Primer premio en el 14º Concurso de Cuentos Breves de la revista Puro Cuento (Argentina, 1992), el  Primer premio en la categoría Literatura, en la Tercera Bienal de Arte Joven de la Ciudad de Bs. As. (1993); Mención de Honor del Fondo Nacional de las Artes (Argentina, 1995); Finalista del Premio Proyección de la Fundación Círculo Cultural y la Fundación Banco Patricios (Argentina, 1996); Primer premio en cuento en el XII Concurso de cuentos de la Universidad Autónoma de Madrid (España, 2003).
Es profesor de lengua española y literatura, trabajó como profesor durante más de diez años en escuelas secundarias de la Provincia de Buenos Aires. Residió en Madrid en los años 2001 y 2003. Vivió en Kragujevac, Serbia, donde trabajó como lector de español, y fue profesor colaborador en el Instituto Cervantes de Belgrado. Además está realizando un curso de doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid, para el cual escribe una tesis sobre la minificción en Argentina.

Publicó "Los suicidas se divierten, antología" (microficciones), Posdata ediciones, Monterrey, 2012; "Variaciones sobre el sueño de Chuang Tzu", Macedonia Ediciones, Buenos, 2009; "La vida misma y otras microficciones", Instituto Cervantes, Belgrado, 2007, Macedonia Ediciones, 2010; "La tierra de los desorientados" (cuento), Macedonia Ediciones, Buenos Aires, 2008.



Poemas de Fabián Vique


1

buitres en el piso
con entusiasmo invasor
en busca de la onomatopeya perfecta
la que recomienda la academia
la que enviaste por el correo sentimental
la que olvidé
aquella esquela que alguna vez
como de paso
dejó un olor a verdad


2

canción efímera pero
     en su casualidad
en armonía
     con la voz de los soles
con el húmedo encadenarse
     de las geométricas nubes
de los doscientos cielos
    cuya lectura es posible
desde el aire


3

mirando alrededor
del interior de la vasija
veo el cuenco de una mano
y la madera
de cuyo barro surgió el cielo


4

se cierran los ojos y se ve
el álbum completo del surrealismo
en un critón de segundo


5

todas las palabras de la biblioteca
cayeron al unísono
se oyó
un estrépito ensordecedor
y en un devaluado big
bang
se conformó un universo
pequeño y complejo
cuya naturaleza
será imposible develar
con estas herramientas
que son fruto
de aquella catástrofe



6

no hay razón
para escribir en una piedra
que castiga la marea

no hay marea
para escribir en una razón
que castiga la piedra

no hay piedra
para escribir en una marea
que castiga la razón



7

nada interrumpe mi sueño
salvo mi sueño
cuando golpea las ventanas


8

ahora que nos detenemos
ahora que nos miramos a los ojos
ahora que nos alcanzamos
¿qué nos une?

¿acaso una confianza que
al tanto de su carácter
se desvanece?

¿acaso una tristeza que
hermanada de sí misma
se sube a los puentes?

¿acaso una ilusión que
de tanto lastimarse
renace con heridas?



Relojes

Hay un reloj en la pared.
La  televisión encendida, sin volumen.
Ella se está duchando.
Es tarde, está cansada.
Y está harta de todo.
Del trabajo,
de la familia,
de mí.
Me ofrecerá café, fumará un cigarrillo.
Hablaremos de alguna trivialidad.
Iremos a dormir.
Hay un reloj en la mesita de luz.
Va a sonar a las ocho.


Memoria de la eternidad

Ella enviaba un mensaje:
“En diez minutos estoy en tu casa”.
Yo le ofrecía café o vino.
Nos acariciábamos,
mirábamos alguna película,
hacíamos algún comentario,
hacíamos el amor,
dormíamos.
Por la mañana nos íbamos
a nuestros respectivos trabajos inestables.
Y así
pasaban los meses suaves,
dulces,
como si estuviésemos en la eternidad.
Acaso estábamos.
Pero cayó un pájaro en China
o una comadreja en Kuala Lumpur.



Vocación
  
Y ahora que me dedico a escribir poemas
por las mañanas,
cuando creo que tengo lucidez,
me entero de que me falta un perro
o una planta,
por quienes preocuparme a estas horas
en vez de hacerme el lírico en una libretita sin personalidad.
Una planta a la que mire crecer minuciosamente,
a la que pueda contarle mis cosas,
una hoja que esté viva.



Imagine

En Florida y Mitre
un tipo con un sicu,
otro con una quena
y un tercero con una guitarra
interpretan Imagine, de John Lennon.
Tienen el pelo largo, ondulado,
lavado con champú Sedal Crema
enjuagado con crema de enjuague para cabellos castaños.
Divide la escena un atril,
un CD que reza Inti Ruku.
Del otro lado pasan sin mirarlos oficinistas,
turistas, buscas, revendedores,
chorros y policías.
Evocan imágenes prestadas,
en blanco y negro,
con meriendas de entrecasa.
Más tarde, en sus casas, aguantaderos,
hoteles, comisarías, canturrean,
sin saber de dónde viene:
Imagine all the people,
living for today.


Buenos Aires es un flash

En la explanada de la Biblioteca Nacional,
Las Heras y Agüero, Barrio Norte, a ver si nos entendemos,
se está inaugurando una exposición de fotos
de un tal Luis Abadi.
En las fotos se ve lo típico:
gente pobre de Buenos Aires,
no hay que caminar mucho para encontrarlos,
el tópico del viejo con pocos dientes
que le ríe al reflex.
Está el fotógrafo y muchos comedidos
vestidos elegantemente,
se amontonan delante de las fotos,
hablan de las circunstancias de las tomas,
de la propicia luz de esa tarde,
de tu prima la Jacinta,
hasta que vienen las empanadas y el vino,
todos van para las mesas,
arriman las sillas,
quedan de espaldas a las fotos amuradas en la pared,
de espaldas a la risa de los pobres,
y morfan como animales.
En el cartel hay frases de agradecimiento,
entre otras a Sebastián Rodas
a quién se le ocurrió la ingeniosa frase
Buenos Aires es un flash.
Ninguno de los protagonistas de las fotos está acá,
será caro pagarles un taxi o darles para el bondi,
para que vengan a ver lo graciosos que están
y de paso probar las empanadas.
No habrá por qué
digo yo,
así como Raota no invita a los caballos que fotografía a las inauguraciones
así tampoco el gran Luis Abadi
tiene por qué invitar a sus negros,
hay empanadas de carne y también de verdura para los vegetarianos,
el vino no es muy bueno.
Por suerte algunos estudiantes salen de la biblioteca
se topan con el meeting gastronómico,
se arriman,
le hincan el diente a las empanadas,
se cuelan vasos de tinto,
le ponen un poco de onda a la inauguración
antes de que empiece a diluirse.
Las panzas llenas, los eructos reprimidos,
los vasos a medio terminar
abandonados a su suerte al rayo del sol.


Me tomo el bondi

Me tomo el bondi para venir acá,
para volver a vos, para venir a mí,
me tomo el bondi por no tomar la balsa,
por no ir a Gardel con París,
me tomo el bondi porque es barato y se conoce gente,
para no ser responsable
para ser yo el que se va
(sabés que no soy así que lo mío es pura pose),
me tomo el bondi para conocerte,
para creer en Dios que te inventó,
me tomo el bondi para descubrirte,
para ser Rodrigo de Triana y gritar como un loco,
me tomo el bondi porque si fue la manera de encontrarte
tiene que ser la llave de no perderte,
me tomo el bondi para ver tu mano en el balcón,
para tenerte,
me tomo el bondi porque la vida está en cualquier parte,
me tomo el bondi para leerte en el bondi,
para tocar tus palabras,
para cantar callado sin desafinar,
pare decirte sin querer las palabras precisas entre figuras del discurso,
para besarte los recuerdos y ser el café de tu mesa,
mientras llega el bondi de la vuelta.

Tríada poesía, diciembre de 2006



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CAROL RUMENS [19.724]


Carol Rumens

Poeta. Fecha de nacimiento: 10 de diciembre de 1944, South London, Londres. Educación: Universidad de Londres.

Carol Rumens nació en Forest Hill, al sur de Londres. Ganó una beca en la escuela primaria y más tarde estudió Filosofía en la Universidad de Londres, pero lo dejó antes de completar su graduación. Obtuvo un diploma de postgrado escritura para la escena (con distinción) de la Universidad de la ciudad de Manchester en 2001.

Fue profesora en la Universidad de Kent en Canterbury (1983-5), la Universidad Queen de Belfast (1991-3 y 1995-8)), la Universidad de Cork (1994), Universidad de Estocolmo (1999), y la Universidad de Hull. Como profesora de escritura creativa, ahora enseña en la Universidad de Gales, Bangor, y en la Universidad de Hull.

Fue elegida miembro de la Real Sociedad de Literatura en 1984. 

Premios 

1981 Alice Hunt Bartlett Award (joint winner) Unplayed Music
1981 New Statesman Prudence Farmer Award An Easter Garland
1984 Cholmondeley Award
1998 Belfast Arts Award for Literature (shortlist) Holding Pattern
1998 Forward Poetry Prize (Best Single Poem) (shortlist - A Day in the Life of Farmer Dream )
2001 Cardiff International Poetry Competition (Fourth Prize - Kings of the Playground )
2001 National Poetry Competition ( Stay in Touch )
2002 Forward Poetry Prize (Best Single Poem) (shortlist)

Obras

Poesía

"Girl, Got; Direct Train; December in Chapultepec Park, Mexico City; Dotage" . Acorn 15 . Archived from the original on 2008-05-18.
A Strange Girl in Bright Colours . Quartet. 1973.
A Necklace of Mirrors Ulsterman, 1978
Unplayed Music . Secker & Warburg. 1981.
Scenes from the Gingerbread House . Bloodaxe. 1982. ISBN 978-0-906427-27-9 .
Star Whisper . Secker & Warburg. 1983. ISBN 978-0-436-43901-8 .
Direct Dialling . Chatto & Windus. 1985. ISBN 978-0-7011-2911-8 .
Icon Waves The Star Wheel Press, 1986
Selected Poems . Chatto & Windus. 1987. ISBN 978-0-7011-3201-9 .
The Greening of the Snow Beach . Bloodaxe. 1988. ISBN 978-1-85224-062-2 .
From Berlin to Heaven . Chatto & Windus. 1989.
Thinking of Skins: New and Selected Poems . Bloodaxe. 1993. ISBN 978-1-85224-280-0 .
Best China Sky . Bloodaxe. 1995. ISBN 978-1-85224-337-1 .
The Miracle Diet . Bloodaxe. 1997. ISBN 978-1-85224-418-7 .
Holding Pattern . Blackstaff Press. 1998. ISBN 978-0-85640-638-6 .
Hex . Bloodaxe. 2002. ISBN 978-1-85224-602-0 .
Selected Poems 1968-2004 . Bloodaxe. 2004. ISBN 978-1-85224-680-8 .
Blind Spots . Seren. 2008. ISBN 978-1-85411-465-5 .
De Chirico's Threads . Seren. 2010. ISBN 978-1-85411-534-8 .

Novelas 

Plato Park. Chatto & Windus. 1987. ISBN 978-0-7011-3202-6 .

Editora 

Nearly Siberia (Pascal Theatre Company, Newcastle and London, 1989)
The Freak of the Week Show (EyeSpy Theatre Company, East Didsbury Studio, Manchester, 2001)
Suzanne Hecabe (Arden School of Theatre, Manchester, 2002).

Obras de teatro 

Nearly Siberia (Pascal Theatre Company, Newcastle and London, 1989)
The Freak of the Week Show (EyeSpy Theatre Company, East Didsbury Studio, Manchester, 2001)
Suzanne Hecabe (Arden School of Theatre, Manchester, 2002).

Traducciones 

Pencil Letter /Irina Ratushinskaya (translator) Bloodaxe, 1988
The Poetry of Perestroika . Translator Carol Rumens, Richard McKane. Iron Press. 1990. ISBN 978-0-906228-35-7 .
After Pushkin (contributor) Carcanet, 2000 with Yuri Drobyshev
Yevgenii Rein: Selected Poems (translator) Bloodaxe, 2001

No ficción

Self into Song: Newcastle/Bloodaxe Poetry Lectures Bloodaxe, 2006
Carol Rumens (21 January 2009). "Elizabeth Alexander's praise poem was way too prosy" . The Guardian . London.
Carol Rumens (15 December 2008). "Poem of the week: Darling, Would You Please Pick Up Those Books?" . The Guardian . London.
Carol Rumens (23 August 1992). "BOOKS / Poetry: Carol Rumens on two exciting new collections" . The Independent . London.
Writing Poetry . Routledge. 2006. ISBN 978-0-415-30389-7.



PUNTOS SUSPENSIVOS

Y allí me encontré a mí misma, más verdadera y más extraña.

Wallace Stevens

Yo había empezado a pensar en el amor propio de la piel,
en Mujeres, Fuego y Cosas Peligrosas,
en los libros perdidos, revoloteando, abriendo sus alas como venas …


*


Quizá fue un falso comienzo, el venoso azul
recordado de una mama, el olor de la leche en esa fotografía,
la espiral de su doble corona mientras te alimentó..


*


Pero las palabras se estaban desenrollando lentamente como vendajes
y en algún lugar yo estaba comenzando el trabajo soñado de mi vida,
cada habitación de la casa ahora aludía

a un miedo irracional a los cuchillos,
tal vez, al deslumbrante salario del ombligo.
El ombligo del sueño.


*


Y el vertiginoso pulso azul en la muñeca
era insistente como una rima
deshilachada…

La mancha roja del pasado
sobre mis manos improbablemente
extendidas.


Versión de Carlos Alcorta
https://carlosalcorta.wordpress.com/page/2/





Carol Rumens

Carol Rumens was born in Forest Hill, South London. She won a scholarship to grammar school, and later studied Philosophy at London University, but left before completing her degree. She later gained a Postgraduate Diploma in Writing for the Stage from City College Manchester. She has taught at the University of Kent at Canterbury, Queen's University Belfast, University College Cork, University of Stockholm, and the University of Hull; she is currently Visiting Professor in Creative Writing at the University of Bangor. She has held the position of Poetry Editor for the literary newspaper, (the publisher) Quarto, and for the Literary Review, and she was elected a Fellow of the Royal Society of Literature. The author of fifteen collections of poems, as well as occasional fiction, drama and translation, Rumens has received the Cholmondeley Award and the Prudence Farmer Prize for her poetry, and was joint recipient of an Alice Hunt Bartlett Award. Her collection, Star Whisper (1983) was shortlisted for the Dylan Thomas Award. She has also published a collection of her lectures on poetry, Self into Song. Her work has appeared regularly in publications such as The Guardian, The Observer and Poetry Review, and she currently writes the hugely popular 'Poem of the Week' feature for The Guardian.


The Emigrée (1993)

There once was a country… I left it as a child
but my memory of it is sunlight-clear
for it seems I never saw it in that November
which, I am told, comes to the mildest city.
The worst news I receive of it cannot break
my original view, the bright, filled paperweight.
It may be at war, it may be sick with tyrants,
but I am branded by an impression of sunlight.

The white streets of that city, the graceful slopes
glow even clearer as time rolls its tanks
and the frontiers rise between us, close like waves.
That child’s vocabulary I carried here
like a hollow doll, opens and spills a grammar.
Soon I shall have every coloured molecule of it.
It may by now be a lie, banned by the state
but I can’t get it off my tongue. It tastes of sunlight.

I have no passport, there’s no way back at all
but my city comes to me in its own white plane.
It lies down in front of me, docile as paper;
I comb its hair and love its shining eyes.
My city takes me dancing through the city
of walls. They accuse me of absence, they circle me.
They accuse me of being dark in their free city.
My city hides behind me. They mutter death,
and my shadow falls as evidence of sunlight.








.

HAZEL FLORES [19.723]


Hazel Flores

Toluca, Estado de México | 1989
Iniciándose como escritora de poesía erótica. Está por publicar el poemario: “Tiro de tres lenguas sueltas | mujer de fresco y sexo”, con la editorial Mexicana Sexto Piso. Fue colaboradora en guiones cinematográficos con Guajiro Producciones, participando en un par de cintas en 2016.  Escribió  la obra de teatro “En la punta de Lucía”, misma que se pretende difundir culturalmente a finales del año 2017.




¿Te he contado que eres la cintura 
más perfecta que me he encajado?

Viene la nota de esa melodía de tontos pocos
eras el invierno de los más grandes soles de mi Mayo
la ligereza de un campo de flores en medio de mis ruinas.

¡Mujer, me hacías la vida!

Besabas como se besa a quien se ama de verdad en un año de Diciembre
me antojabas el cuerpo que te creaste a posta
partías el mío
el corazón
y el sexo de tanto tocarme.

Yo creaba un mapamundi en la guarida de las sabanas
para no perderme entre tus tetas chicas
y entre tus nalgas mías
¿Tú?
me decías que era lo más bonito que te había pasado
que ya faltaba por tanta mala
¿Y yo?
sólo besaba entre el naufragio de mis aguas.

Yo te amaba como se dice en la teoría de aquello que se cuenta
hicimos el cuento más figurativo de mis veintitantos
y el amor como de aquellos que no se olvidan
y no se quieren olvidar
¡Hey!
Te regalo los aromas que se vienen
las lluvias de partidas
te regalo el pase de recuerdo
con mi nombre y fecha
pa’ que no te olvides
un boleto de vuelta a la sintaxis de esta desahuciada
el camino a la promesa con puesta de letrero
y aquí
yo espero
no te ansíes,
aquí yo espero
sentada en la banqueta.



*


Si mi lengua profanara el ventrículo que percibe

con el beso que se aloja un poco más abajo de tu pecho
diría a los compatriotas de faldas y corsets,
que el universo se resume en un sólo nacimiento.

Tratando el punto más preciso
donde los senos son los soles
con las esferas ya de estrellas

Y la luna
el medio hinchado que da pleonasmos en la boca
del faltante de quereres
aquel ombligo como a uso de mi mesa
alimenta la vida que nos rige
y la tremenda sacudida del ciclo ya dispuesto
como a dedo de mandato

Y nada se detiene
si se abre el arco donde mi mano se ha invitado
para darle espasmos a los ojos que hacen uno
como foco de atención
al cuerpo que le manda.

Ya las piernas vueltas ancla
que sirven de mecías
donde no hay temblores

ni inquietudes,
si el único universo

viene siendo tu alimento
que derrochas a los gestos
que comando en nuestra cama.

Los requerimientos que me follo
a la loca religión
no puede ser nada más concreto que la seda de una espalda
donde pinto los roces más estructurados llamados como arte.

Y en un sólo parlamento
se decide que:

La línea paralela, de la palabra cosmología
no se resume
si no
sé inventa, del latín:
>mulĭer, -ēris<.

Y que con la soberbia de mi sexo
la ato al corazón
que se me ha brindado
donde no hay cabida al macho
ni al buen samaritano.

Me cojo de la mano
a la pronunciación más excelsa del llamado feminazi:

Mujer.

La agarro como tinta
verso y despido
ya marcando las heridas
y las arrugas de la sabana del pasar de la guerrilla.

No se concibe vida y nada,
ni aliento a veneno de resurrección que no sean ellas.

Dada al punto final,
que no me seas tú.

Alejandra.


Mira, Sara.

En las fragosas oleadas que te empinas en cocteles
queriendo más monedas que sonrisas de amores serios
te encuentras tú
cautelosa
en espera de mi espera
deseando que te arranque la agonía de tu boca parda
de tu boca altanera
con mi labio de pecado que te niegas a querer
o quieres
pero pierdes si los quieres
te pones camisa de niña guapa predicando un “él”
cuando mi brújula pisoteada por tu terquedad pronuncias “mujer”
mujer te susurras en tu sexo y en tu oído
lo deseas como se desean los caramelos que te robas cuando niña
esperando no el cachado
pero sabiendo que fue pecado
así, tú
hipócrita mujer
que te tachas a mis manos y a la cura de mis tantos.



3:49.

Entras a mi refugio tonto con esa boca sabia de tortura
como si en tu habla pararas la guerra de mis múltiples peleas y mis ganas que te acosan.

“Hemos vivido lo no vivido”

Destierro y Otoño
es la casa chica y la cama fría
que han visto almorzar los cuerpos mutilados de tanta mierda
porque en tu beso me ahogo
en tu cuerpo me compongo
me hago nada y me hago un todo
tu sexo mi guarida
y mi guarida la cárcel que me elijo
soy la mano hecha flor de tu cobijo
y mis piernas las más calientes de tu lista
te diré algo que no sepas
y es que te quiero
que te he compuesto el café más cargado de tu Invierno
que soy la piel de pañuelo que te cargas de bolsillo
mis ojos el puente de tu cruce
y mis dedos el tejido de tu guante
te diré algo que si sepas
y es que te adoro
que donaría mi canción favorita por tu sonrisa hecha de almendras
y dejaría mis pies de torpeza para mostrarte otro camino
para que no sufrieras
para que no llovieras
para que no te fueras
remataré el 4:02 de mis parpados hundientes
Y mis desesperos de tinteros

¡Sálvate y quédate, tú, mi mujer de poesía!







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